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Cada vez vemos más a menudo circulando por las ciudades los cuadriciclos que popularmente conocemos como “coches sin carnet”. Este mercado ha mostrado una evidente reactivación en los últimos años, con un crecimiento constatable de ventas. Pero en algunos aspectos siguen siendo unos desconocidos, con información llamada a figurar en las categorías de bulos y mitos. La desinformación rodea a estos pequeños vehículos de cuatro ruedas  que no son considerados como coches, ya que según se recoge en el reglamento de vehículos se trata de cuadriciclos ligeros con la homologación L6e. Pueden conducirse sin obtener el permiso B, siendo necesario contar con el clase AM, el que de toda la vida nos permite conducir ciclomotores a partir de los 15 años.

 

Pero hay un mito alrededor de estos vehículos que también se extiende y que habla de que son indetectables para los radares de tráfico. La realidad es que estos vehículos tienen una velocidad y potencias limitadas a 4 kW (5,4 CV) y 45 km/h, y deben cumplir todas las normas de tráfico exigibles a cualquier conductor. Pero además hemos de tener en cuenta que no está permitida su circulación por cualquier tipo de vía, ya que no pueden circular por autovías ni autopistas: su uso está restringido a carreteras urbanas e interurbanas. Estas condicionantes hacen que su paso por zonas de radar sea más improbable que las de los coches normales.

 

Hoy días los radares de la Dirección General de Tráfico son muy sofisticados a la hora de detectar infracciones por exceso de velocidad,  con sistemas láser y por ondas que cazan cualquier tipo de vehículo que no respete la velocidad que regule la vía. Los radares urbanos e interurbanos estarán atentos también a nuestro cuadriciclo y no permitirán que sobrepase en más de 5 kilómetros la velocidad permitida cuando la limitación es inferior a 100 km/h.

 

Recuerda que si vas a conducir uno de esos micro coches debes tener en cuenta que en las carreteras convencionales, estos vehículos deberán circular por el arcén o invadiendo el menor espacio posible de la calzada. En caso de que no haya arcén, siempre ocuparán el carril derecho. Su límite de velocidad está fijado en 45 km/h por lo que salvo en las zonas urbanas que indiquen una limitación inferior, por lo general, estos vehículos suelen rodar por debajo de las líneas rojas de velocidad fijadas por la DGT.