
Ver circulando por nuestras ciudades coches de los denominados “sin carnet” es una situación cada día más natural y habitual. Estos vehículos se han convertido en una alternativa de conducción para muchas personas, bien porque se trate de jóvenes que aún no cuentan con el permiso de conducir o bien en sectores más adultos por la comodidad para desplazarse en cascos urbanos o aparcar. Estos coches o cuadriciclos ligeros, que es su nombre exacto, son micro coches equipados con baterías capaces de generar una potencia máxima del motor de un máximo de 4 kW en su versión eléctrica o 50 cc en la de combustión. Poseen limitaciones en ciertos elementos como el motor y el peso. Estas singularidades hacen que los micro coches tengan restricciones de circulación en algunas vías.
De entrada, si has decidido salir de la ciudad con un micro coche debes tener muy en cuenta que debes ir siempre conduciendo por el arcén y procurar no invadir la calzada. Por otro lado es fundamental que cumplas la norma de evitar desplazarte con este vehículo por autovías ni autopistas. Seguro que encontrarás una alternativa para tu viaje en el amplio vial de comunicaciones por carretera de nuestro país.
Recuerda que para ponerte al volante de un micro coche has de contar con un permiso de circulación para ciclomotores, el que conocemos como tipo A y tener obligatoriamente 15 años cumplidos. Para conseguirlo deberás superar un test de 20 preguntas, un examen práctico y una prueba psicotécnica. No es necesario contar con el carnet B de coche para su conducción. Estos vehículos han evolucionado mucho, ofreciendo total seguridad y siendo muy adecuados para transitar por caminos rurales. Debes tener en cuenta que el conductor no podrá trasladar pasajeros hasta cumplir los 18 años. Los cuadriciclos ligeros tienen restringida su ocupación para solo dos personas y ofrecen un espacio de carga que permite almacenar entre 500 a 1100 litros, suficientes para desplazamientos cortos.